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Aprobado el proyecto de renovación de la estación de bombeo de aguas residuales del Risco Verde.

La instalación actual será completamente renovada con el objetivo de aumentar el caudal y dar servicio al incremento de población previsto en la zona norte de Playa de Arinaga.

Playa de Arinaga ha crecido de forma considerable en las últimas décadas y se prevén nuevos desarrollos urbanísticos que incrementarán aún más la población en los próximos años. Por eso, el Ayuntamiento de Agüimes trabaja ya en la modernización y el redimensionamiento de las infraestructuras estratégicas y los servicios básicos que se hayan podido quedar obsoletos con el paso del tiempo.

Es el caso del sistema de saneamiento en la zona norte de la localidad y, más en concreto, de uno de los puntos esenciales de la red: la Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR), situada en el paseo marítimo, en la zona del Risco Verde. La instalación, que recoge las aguas negras por gravedad y las impulsa hacia la Estación Depuradora para su posterior tratamiento, fue diseñada para otro tiempo y otro volumen de población. Hoy en día está llegando al límite de su capacidad, sin posibilidad de asumir la previsible demanda futura.

Antes de que eso suceda, la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Agüimes ha aprobado el proyecto para su mejora y ampliación. Se prevé invertir unos 758.000 euros para conseguir una moderna estación de bombeo que, a diferencia de la actual, quedará soterrada bajo la avenida, consiguiendo una zona diáfana y sin obstáculos a todo lo ancho del paseo. Además de la evidente ventaja estética, se producirá una importante mejora funcional, al aumentar el caudal y modificar el trazado de impulsión. También se rehabilitará la estructura de la edificación, se abrirán accesos más adecuados para el personal, se simplificará el mantenimiento gracias a la telemetría y control remoto de válvulas y bombas y se colocarán grupos electrógenos autónomos para que la estación pueda permanecer operativa en todo momento, independientemente de las posibles caídas de la red eléctrica.

Se espera que la nueva instalación alcance una vida útil de al menos 50 años. El proyecto ha sido remitido por el Ayuntamiento a la Dirección General de Planificación Territorial del Gobierno de Canarias y a la Dirección General de Costas del Gobierno central, pues al afectar zona de dominio público marítimo terrestre necesita la preceptiva aprobación de las administraciones competentes.

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