Marcos Hernández BolañosDesarrollo Local, Noticias

El alcalde acude a la inauguración de un nuevo restaurante uruguayo en el Cruce de Arinaga. 

Henry abre sus puertas en la avenida de Ansite con una propuesta gastronómica centrada en carnes uruguayas de alta calidad. 

El alcalde de Agüimes, Óscar Hernández, asistió este jueves a la inauguración del restaurante Henry, un nuevo establecimiento de gastronomía uruguaya situado en el número 89 de la avenida de Ansite, en el Cruce de Arinaga. El local, que abre oficialmente al público este 12 de marzo, está impulsado por el matrimonio formado por Germán Bremermann y Marina Cuello, quienes han querido traer al municipio una propuesta culinaria basada en productos y recetas tradicionales de Uruguay.

El restaurante recibe su nombre de Henry, padre del propietario, cuya trayectoria profesional ha estado vinculada durante toda su vida al mundo de la ganadería y la producción de carne de exportación. El proyecto nace con la intención de rendir homenaje a ese legado, caracterizado por la dedicación al trabajo, la excelencia en la producción y el respeto por el bienestar animal, y trasladarlo ahora a una propuesta gastronómica que permita compartir esa tradición más allá del ámbito familiar.

Durante la inauguración, el alcalde destacó la importancia de este tipo de iniciativas para la dinamización económica del municipio y valoró especialmente el esfuerzo emprendedor de las familias que apuestan por desarrollar proyectos empresariales en Agüimes. También subrayó el simbolismo del nombre del restaurante, vinculado a la trayectoria vital del padre del propietario, y expresó su deseo de que ese espíritu de trabajo y proyección convierta al nuevo local en un referente de la restauración tanto en el municipio como en el conjunto de Gran Canaria.

La carta del establecimiento se centra principalmente en carnes uruguayas de primera calidad, con especial protagonismo de cortes selectos procedentes de ganado Hereford como el tomahawk. Entre las propuestas destacan chuletones y solomillos, además de una selección de platos típicos del país sudamericano como el chivito o el baurú, acompañados de postres tradicionales como el chajá. El objetivo es ofrecer a los clientes no solo una comida, sino una experiencia gastronómica basada en sabores auténticos y materias primas de alta calidad.

El nuevo restaurante inicia su actividad con un equipo de cinco trabajadores entre cocina y sala y cuenta con capacidad para unos cincuenta comensales. Sus promotores confían en que el proyecto pueda consolidarse como un punto de encuentro gastronómico en la zona, transmitiendo al público la cultura culinaria uruguaya y creando un espacio acogedor para residentes y visitantes.

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